Cuando Rex llegó al refugio en Mayo del año 2009 apenas tenía 6 años, había nacido en Mayo de 2003. Era un perro joven, alegre y vital. Su vida hasta ese momento nos era totalmente desconocida. Era un mestizo de pastor alemán que siempre creímos que saldría pronto de aquí. Nos equivocamos. Nunca nadie preguntó por Rex, nunca nadie se interesó por su vida. Año tras año su vida ha ido pasando en su parcela con sus compañeros, con sus riñas y con sus cada vez menos habituales ganas de jugar. Esta mañana, cuando apenas faltaban 11 días para que cumpliera 16 años de vida, el cuerpo de Rex ha dicho basta. Se ha ido para siempre y nos deja un vacío tremendo, así como una de nuestras grandes derrotas, no haberle podido encontrar nunca una familia. Pero Rex se ha ido feliz porque se ha ido querido y respetado por todos. Durante sus 10 años en el refugio le hemos tratado con todo el amor y el cariño que teníamos. Y nos duele, por supuesto que nos duele. No son días fáciles ni felices para los que formamos este refugio. La cruda realidad y el paso del tiempo nos golpea sin piedad, pero tenemos que seguir por los que quedan y por los que vendrán. Así que desde el mejor de los recuerdos hacía nuestro abuelo Rex, queremos enviar todo nuestro ánimo y nuestro apoyo a todas las personas que en uno u otro momento de la vida de Rex, han sido importantes para él.

Ya descansas, pequeño, ya puedes correr libre y descansar para siempre.

Nunca vamos a olvidarnos de ti.

HASTA SIEMPRE, AMIGO. 💔